A la sombra del mañana,
Me recuesto aquí hoy,
Por que todo es incierto,
Hasta la fe del trovador,
Que ha emulando emociones,
Nostalgia y el mas llano amor,
Áridas las horas,
Lleno de tierra el reloj
He perdido versos,
En la nada,
Los he dejado ir,
Por que no significaban nada,
Pero en la nada,
Me sentido sin esa nada,
La magia se ha ido,
Hoy la siento regresada
He sentido que todo,
Rápido desaparece,
Se esfuma frente,
A mis ojos y oídos,
Un nido de cuervos,
He criado,
Y como se pronosticaba,
Me sacaron los ojos
Con oro en las manos,
Me sentí un todo,
Un juglar,
Criado entre bobos,
Hoy siento ese oro,
Y no tengo pensado,
Dejarlo ahogarse,
En mi soledad, en mi vacío
En un río apenas,
Que creía océano,
Marcado de por vida,
Como tantos otros,
Por jugar desnudo,
En la arena con toros,
Con la tierra,
Llenando mis codos
Todos esos versos,
Que hasta mi memoria,
Decidió dar,
Por absolutamente perdidos,
Les mando una bendición,
Que estén en la gloria,
Los de hoy,
Ya no quiero verlos hundidos